Barcelona Rock Fest - Parc de Cam Zam. 02/07/22. Santa Coloma de Gramanet.

 ¡Y llegamos al último día de festival con lo más grande!





Cuando llegamos pudimos disfrutar de parte de la actuación de BLUES PILLS, los cuales ya conocíamos por una ocasión que tuvimos antes del parón de verlos en la sala Apolo y que nos dejaron ojipláticos con su Hard Blues.
Su potente vocalista, la sueca Elin Larsson toda vestida del cuello a los pies de rojo ajustado salvo sus botas blancas nos llegó a recordar a Barbarella, acompañada por el guitarra francés Dorian Sorriaux, el batería también sueco André Kvarnström y el bajista americano Zack Anderson, ofrecieron tanto su imagen como su música más setentera, demostrándolo en los temas Kiss My Past Goodbye, Black Smoke, High Class Woman,Bye Bye Birdy o Devil Man y nos gustaron tanto o más que la anterior vez mencionada, lo que la hace una banda altamente recomendable para ir a ver en cualquier ocasión que nos den.





La muerte de Lemmy Kilmister y a la vez de MOTÖRHEAD ha dejado un hondo vacío en nuestro ser, por lo que poder ver a su guitarrista con sus hijos con un set de hora de duración de temas de nuestra añorada banda no tenía ninguna pretexto.
PHIL CAMPBELL AND THE BASTARD SONS es el proyecto con el que Phil sigue en el mundillo con sus hijos Dane a la batería, Tyla al bajo y Todd como guitarra solista, y acompañando a la familia Joel Peters como vocalista.




 
Con todo el respeto y buen sonido entran a muerte con Iron Fist y una tras otra caen clasicazos como Damage Case, Rock Out, Orgasmatron o Stay Clean.
Lo mejor de estos temas es que al no ser de gran duración en el tiempo que tienen llegan a sonar hasta trece cortes, que se completan con Born To Raise Hell, (We Are) The Road Crew alterando un poco el título original, Ace Of Spades, el único tema de HAWKWIN, primera banda de Lemmy, Silver Machine, y los imprescindibles Bomber, Going To Brazil, un Killed ByDeath que nos sorprendió que presentaran, porque los que hemos estado muchos años viendo las giras de MOTÖRHEAD vivíamos un momento mágico al sonar los dos temas encadenados, y el broche, como no podía ser de otra manera Overkill que nos deja con ganas de más y añorando más aún si cabe a Lemmy, porque aunque el espectáculo fue genial, hacían más ruido tres tíos que cinco que son ahora... ¡Esa era la magia MOTÖRHEAD!







 

El tercer y último día de festival nos citaba con DORO, referente germano de principio de los 80 con su formación WARLOCK y actualmente una de las supervivientes de esa época que aún defiende su repertorio sin ningún tipo de complejo.
Para esta ocasión las elegidas para empezar su descarga fueron I Rule the Ruins, Burning the Witches y Fight for Rock, todas de su época con WARLOCK que demostraron que DORO está en plena forma todo y sus 58 años.
Solo dos trabajos de su época como solista, Revenge y Rise your Fist in the Air para dar paso de nuevo a un nuevo grupo de temas del pasado, Metal Racer la siempre bien recibida Für Immer, Hellbound y por supuesto All we Are donde el público y la propia DORO disfrutaron de la comunión entre ambos. Como siempre rodeada de un elenco de músicos de gran nivel y siempre con una actitud fuera de toda duda, no en vano decidió renunciar a una familia a cambio de dedicarse en cuerpo y alma a la música y a todos sus seguidores, como ella misma ha afirmado y ha dejado patente en su tema You are my Family, DORO puso el punto final a su actuación con una auténtica declaración de principios con All For Metal.
Un gran concierto de una de las más grandes.

Con MEGADETH nunca sabes que vas a encontrar, son capaces de dar un gran concierto y también de uno para olvidar.
Esta vez la suerte estuvo de cara y los de DAVE MUSTAINE nos ofrecieron una actuación muy buena. Así nada más empezar, Hangar 18 dejó claro que la banda iba a por todas y con un sonido bastante correcto, teniendo en cuenta los problemas que hubo durante todo el festival, fueron sonando temas de casi todos sus trabajos, desde Angry Again de la banda sonora de Last Action Hero, Sweating Bullets de su COUNTDOWN TO EXTINTION hasta Mechanix de su KILLING IS MY BUSINESS… AND BUSINESS IS GOOD.
La sustitución forzada de Dave Ellefson nos permitió disfrutar de James Lomenzo a las cuatro cuerdas, un músico con un recorrido muy amplio, WHITE LION o ZAKK WYLDE o los mismos MEGADETH en un par de trabajos por ejemplo. Dirk Verbeuren a la batería, un miembro fijo de SOILWORK y auténtico trotamundos y el espectacular Kiko Loureiro a la guitarra recordado por su participación en ANGRA y con una depurada técnica, una auténtico lujo sin duda.
Estaban cómodos los de Mustaine y se notó en cómo fueron sonando todas las canciones Dystopia, Trust hasta que llegó Symphony of Destruction donde tuvimos la oportunidad de disfrutar de la anécdota del festival.
Durante su actuación, algún miembro de la crew de JUDAS PRIEST, siguiente banda en actuar en el escenario contiguo, estaba realizando pruebas con una de las guitarras los cual “enfadó” a Mustaine y aprovechó para montar su numerito de “Enfant Terrible”
Después de la accidentada Symphony of Destruction llegaron Peace sells y ya como cierre Holy Wars…The Punnishment Due.
Punto final a una buena actuación de un Mustaine que con el paso del tiempo ha demostrado que ha sido capaz de crear una sólida carrera en solitario lejos del estigma que siempre ha representado venir de donde venía.

Como segunda anécdota, la sutil venganza, a cosa hecha o no, de poner un tema de METALLICA nada mas acabar su tiempo de escenario.

¡JUDAS PRIEST no necesitan presentación!

Con dos años de retraso vienen a hacernos partícipes de su 50 aniversario como banda, haciendo un repaso por sus temas más emblemáticos, y tras la consabida Battle Hymn como intro, la primera sorpresa es comenzar al espectáculo con One Shot At Glory  y el nuevo clásico Lightning  Strikes de último superdiscazo, hasta el momento, Firepower.

La banda está más que rodada y se nota, y Haldford canta impresionante, me atrevería a decir que la mejor vez en las últimas giras, como acredita You've Got Another Thing Comin' que sorprende al ser la tercera de la noche.


En Freewheel Burning están todos esplendidos, y vuelve a sorprender Rob, tras la que suena Turbo Lover y otra sorpresa supone Hell Patrol.

Victim Of Changes,  y los covers, ya hechos propios, The Green Manalishi (With The Two Prong Crown) y Diamonds And Rust nos trasportan a finales de los setenta, y que mejor manera de adelantar el tiempo que un gran Painkiller.


Tras escasos segundos suena la intro The Hellion para dar paso a Electric Eye y momento motocicleta con Hell Bent For Leather.

Otro momento de emoción fue aparecer a Glenn Tipton, que arrastra el maldito Párkinson, a tocar los últimos temas de la noche, que fueron los imperecederos Metal Gods, Breaking The Law y Living After Midnight poniendo fin a noventa minutos, unos quince menos de lo que suelen tocar, de auténtico Metal Inglés que nunca morirá.


KISS, en mayúsculas, banda odiada e ignorada por muchos y también adorada y venerada por muchísimos más, hizo su aparición en Rock Fest embarcada en lo que es su, teórico, último tour, es decir, la última oportunidad que teníamos de verlos antes de su más que merecido retiro, al menos con la formación actual.
Desde el video inicial mostrando la salida de los componentes de los camerinos, hasta el inicio de Detriot Rock City, descendiendo de las plataformas, ya se vio claro que iba a ser un show único, con su pirotecnia, efectos, etc.




 
Los temas escogidos para el setlist fueron todo un acierto, y Shout it out loud fue el segundo tema en sonar con un Paul en mejor forma de lo que todos pensábamos y un Gene pletórico muy bien flanqueado por Tommy Thayer a la guitarra y Eric Singer a la batería y coros
Uno tras otro fueron cayendo los temas más emblemáticos Deuce, Heaven´s On Fire, War Machine y por supuesto no faltó poder ver a Gene Simmons escupiendo fuego para dar paso a I love it Loud.
Otro momento épico fue sin duda el solo de guitarra de Tommy Thayer en Cold Gin, lo que muchos vimos como un pequeño homenaje al gran Ace Frehley, con la guitarra disparando cohetes desde el mástil.
También sorprendió a muchos la elección de Tears are Falling, corte de su Asylum del 85 y la verdad es que fue todo un acierto, así como la magnífica Psycho Circus enlazada con un solo de batería con plataforma elevadora incluida y con un guiño a 100.000 Years, puro espectáculo como solo ellos saben hacer.



Ver a Simmons escupir sangre mientras ejecuta su solo de bajo e interpretar God of Thunder pone a todos la piel de gallina y vuelve a dejar claro quiénes son los reyes del Rock Show.
No podía faltar Love Gun, donde Paul utilizó una tirolina para desplazarse a una parte del festival habilitada para que pudiera cantar desde allí. Y aún tuvo tiempo de ofrecernos I Was Made for Loving You, para después volver de nuevo al escenario a través de la tirolina.
Con el público rendido ante semejante espectáculo pusieron el primer punto y final con Black Diamond canción de su primer álbum allá por el 1974.




 
La vuelta no se hizo espera y un gran piano apareció en el escenario para que Eric Singer interpretara un emotivo Beth con las pistas orquestales incluidas.




 
Paul daba paso a Do You Love Me y seguido arrancaba Rock and Roll All Nite donde la fiesta ya fue total, luces, fuegos y confeti inundaron el festival ante el éxtasis de todos los allí congregados. Sin duda una actuación inolvidable de una banda que con todo el derecho del mundo puede escribir su nombre con letras de oro en la historia del Rock and Roll.
KISS, así, en mayúsculas.


















Despidiéndonos del festival valoramos el hecho de que ha sido un poco locura al faltar bastantes servicios básicos como lavabos así como la escasa limpieza de los mismos, que el césped no cubriera todo lo que debía y su calidad dejara que desear, que la zona PMR un día estuviera en un sitio y otro día en otro, cada vez más alejado de los escenarios, la falta de zonas de sombra, tan necesarias, la escasez de mesas y bancos para poder sentarse a comer, la ausencia total de ventiladores con agua nebulizada que hacia el ambiente más llevadero, las inexistentes gradas, o la falta de camareros en barra, y que cada día que te presentaras te encontraras con alguna sorpresa de cosas que se iban añadiendo como si no hubiera dado tiempo de hacerlas antes de abrir puertas, pero sabiendo lo difícil que ha sido poder ejecutarlo nos damos por satisfechos, y más después de estar dos años sin él, por lo que esperamos y deseamos que el año que viene se pueda realizar y en mejores condiciones.

Un abrazo y ¡¡¡LONG LIVE ROCK N' ROLL!!!

 

TEXTO: Ferkiss y Ziltoid.

 FOTOS: Metalmaniac.